Para muchos analistas estamos bajo el influjo de una guerra global, una guerra no declarada y sustentada por vigorosas fuerzas de poder económico, financiero y político, amparadas en ese paradigma de la modernidad llamado Globalización, una contienda donde los vencidos hemos sido penetrados por externalidades, tanto nuestra cultura y nuestros valores han sido permeados por el influjo del globalismo. Somos personas vigentes para el sistema cuando nos convertimos en sujetos de consumo y pasamos a engrosar las estadísticas de los grandes conglomerados y el Big Data Global, donde además fenómenos y circunstancias políticas, económicas y sociales en un lugar lejano afectan nuestro día a día, el valor nuestras monedas, mercancías, materias primas y cuanto hay, pues todo está interconectado. En tanto, el mundo durante el binomio 2020 -2021 ha cambiado qué duda cabe; pues, poder, religión, sexualidad, historia, economía y valores transitan por grandes ajustes, nuevas realidades o normalidades…
